Mes de la experiencia: Cómo es la experiencia de trabajar con nuestros clientes?
Los retos de nuestros clientes son el motor de nuestra experiencia.
Nuestros clientes son las marcas más grandes del país. Para nuestra área, Proyectos de CX, insights y analytics, trabajar con ellos no es solo “entregar informes”, es convivir con su mundo, aprender de su forma de pensar y vivir sus retos como los nuestros. Todo esto, luego se convierte en el motor de nuestra experiencia.
Lo que más disfrutamos
Hay algo que todos coincidimos: los clientes saben mucho de lo suyo. Son celosos con sus marcas, cuidan cada detalle como si fuera un tesoro, y eso nos reta a estar a la altura. Para nosotros es un lujo trabajar con gente tan apasionada.
Un día estamos sumergidos en banca, al otro en retail y luego en telco. Esa diversidad nos abre la mente y hace que cada proyecto sea único.
Pero lo mejor de todo, la sensación que no tiene comparación es cuando después de un cierre el cliente te dice “Oigan chicos, este informe nos sirvió un montón, gracias a eso hicimos X o Y”, sientes que tu trabajo tiene una trascendencia importante en la marca y que todo valió la pena.
Cómo dejamos huella
La regla es clara: confianza y actitud. Somos conscientes de que lo peor que podríamos hacer es “florear”. Si no sabemos algo, no lo inventamos; lo investigamos. Y los clientes valoran eso, que uno hable con certeza, que demuestre que domina lo que hace, incluso si toca reconocer un fallo y solucionarlo en el momento.
Los retos del día a día
Casi todos los proyectos se sienten como “para ayer”. Pero más allá del reto de los plazos, hay un reto más grande que es que cada cliente tiene su propio estilo. Algunos son flexibles y otros muchísimo más rigurosos, adaptarnos a esa diversidad de personalidad, forma de trabajo y expectativa es sumamente retador e importante en nuestro día a día.
Cuando la presión aprieta
Hay días en que toca mover cielo y tierra: reordenar prioridades, sumarse al procesamiento de datos, al equipo de encuestación, lo que haga falta. Y cuando no es viable, también toca decirlo, con tacto, pero siempre ofreciendo alternativas. No se trata solo de cumplir por cumplir, sino de buscar caminos viables que realmente sirvan al cliente.
Empatía, el ingrediente clave
Intentamos que nos vean como sus cómplices y aliados. Cuando logramos eso, las conversaciones fluyen mejor, podemos preguntar casi cualquier cosa sin temor, podemos negociar y hasta trabajar con más tranquilidad. Cuando un cliente confía en ti y hay un problema, no te habla nunca desde la preocupación por los errores, sino desde la seguridad de que encontraremos la mejor solución.
Qué significa Madison para nuestros clientes
Si tuviéramos que resumir cómo nos ven los clientes, diríamos: su solución y aliado. No solo resolvemos el pedido puntual: nos adaptamos, nos preocupamos por entender a fondo, y acompañamos hasta que ese problema encuentre una salida.
Pero también nosotros los buscamos para enriquecer la investigación. Es una dinámica de apoyo mutuo que trasciende lo comercial. Y eso, al final, convierte la relación en una verdadera alianza.
Un consejo para las marcas
Si pudiéramos pedirles algo, sería: flexibilidad, claridad y apertura.
Flexibilidad para comprender que en el camino pueden surgir imprevistos y las fechas ajustarse.
Claridad para dedicar desde el inicio el tiempo necesario a definir bien los objetivos y construir bases sólidas.
Y apertura para dialogar, preguntar y confiar en el proceso.
Al final, cuando ambas partes remamos en la misma dirección, la experiencia fluye mucho mejor.
Andrés Jimenez
Proyectos de CX, Insights y analytics
Dana Vara
Proyectos de CX, Insights y analytics
Luis Salvador
Proyectos de CX, Insights y analytics
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